Entrevista a Lucía Asué


Reportera de éxito, ganadora de un Premio TP de Oro como realizadora del afamado programa "Españoles por el Mundo", entre otros muchos reconocimientos, Lucía Asué ha trabajado en Telemadrid, Antena 3, Televisión española y en la Televisión de Guinea Ecuatorial.

Afroespañola de pro, desde  Afroféminasuna iniciativa necesaria y rompedora de empoderamiento Afro femenino a través de la palabra escrita, Lucía-Asué Mbomío Rubio hace gala, como co-bloguera, de un activismo tranquilo y reflexivo, sin estridencias.

Tengo a gala haber sido profesor suyo en el Centro de Estudios Panafricanos y atestiguo además que ha sido una alumna avezada.



Antumi Toasijé: Sé que el amor de tu vida es tu padre, ¿qué me puedes contar de él?


Lucía Asué: Es un tipo estupendo, un referente, una persona con una serenidad y un aplomo asombrosos, una enciclopedia con patas, un estudioso perenne (pasó hace bastante los '70 y sigue estudiando con sus gafillas que le ayudan a ver lo que sus ojos se niegan a enfocar), abnegado, alguien honesto, un padrazo, quizá demasiado protector.

Una persona que nos ha educado a mi hermano y a mí como hijxs no como mujer y hombre y que ha dado ejemplo no ayudando en casa sino trabajando en casa igual que mi madre. Sí, tengo algo de complejo de Electra y no tengo claro que sea bueno...

No nos olvidemos de tu madre...
Lucía Asué: Otro referente, estudió una carrera de hombres cuando muy pocas mujeres llegaban a la universidad y lo hizo todo con becas. Aprendió a cocinar porque le enseñó mi padre y, debo decir, que salvo por sus croquetas (todos pensamos que las de nuestras madres son las mejores), mi padre sigue siendo mejor en ese aspecto.

Una mujer valiente,locuaz, viva, muy inteligente, rápida, eficaz, bastante adelantada a su tiempo, fuerte pese a tener un cuerpo pequeñito, y con una determinación que le ha hecho llegar adonde ha querido.

Por lo demás, como madre, algo pesada, pero creo que casi todas las madres lo son.

Juntando un poco las dos preguntas diría que me gusta la pareja que hacen mi padre y mi madre, se complementan muy bien y son muy amigos.

La mayoría de los reporteros que conozco dicen que su vocación se despertó en la infancia más temprana, esa imagen del niño jugando a ser entrevistador con un micrófono improvisado ¿se corresponde contigo?
Lucía Asué: Sí... Yo decía que quería ser locutora o escritora y bueno, soy reportera que está medio cerca.

Con todo, debo decir que mi vocación no nació de la nada. Por un lado, en casa se leía bastante y me transmitieron ese hobby (placer, amor) por los libros y por otro, tengo un familiar periodista en Francia que despertó el gusanillo en mí. Se trata del escritor Joaquín Mbomío Bacheng, venía los veranos a casa durante sus vacaciones, cuando todavía era un estudiante y me entrevistaba a mí para practicar (o, quizá para divertirse o divertirme).

Me encantaba ver cómo creaba una historia de la nada, cómo entretenía con poco, cómo escogía las palabras más adecuadas para llegar a todos...

Tienes un proyecto documental sobre las relaciones entre españoles y africanos en los 50, ¿cómo va eso?
Lucía Asué: En realidad, será un libro. Nació a raíz de ver el documental de Santiago Zannou, "La Puerta de no retorno". Admiro el trabajo de Zannou, por dar espacio en términos cuantitativos y cualitativos a gente que, en demasiadas ocasiones, carece de ellos. Con ese vídeo, Santi homenajeaba a su padre, quien jamás había regresado a Benín desde que vino a España y que había construido su vida a miles de kilómetros de la tierra que le vio nacer. Me pareció precioso y necesario. Lo aplaudí.

Después me paré a pensar en su madre, a quien, siendo blanca también le tocó vivir la hostilidad y el racismo por estar con él en esa época y por tener hijos negros.

Podría decirse que la otra parte de la historia me empujó a hacer una serie de entrevistas a mujeres que, en la época franquista se casaron o ennoviaron con hombres negros. Y todavía estoy en ello.

La etiqueta "Afro" ¿ya cansa? ¿es útil?
Me inclino por el respeto a la autodesignación. Muchos latinoamericanos, por ejemplo, prefieren no usar el término afro porque entienden que su cultura ya no tiene nada que ver con la de los antepasados que salieron de ahí y abogan por la palabra negrx. Cada cual sabe cómo quiere llamarse y que le llamen.

En Afroféminas, revista digital en la que colaboro, aprendo mucho leyendo a otras personas. Difiero de muchas de las opiniones que se vierten y coincido con otras tantas, pero me encanta la posibilidad que ese medio me da de saber cómo piensan otras mujeres, de intentar entenderlas, ponerme en su piel, de conocer a través de ellas su contexto y, sobre todo, de contemplar el amplísimo abanico de realidades y sensibilidades que existen, todas nuestras y todas respetables. Sobre todo, me gusta oír voces propias y no que hablen en nuestro nombre.

Españoles por el mundo... ¿dice más de lo que dice aparentemente?
No lo sé. En mi caso, sí lo veo así. He aprendido tanto en esa época... Quizá lo que más destaque sea que los humanos nos parecemos más de lo que las fronteras estancas nos hacen creer. He visto en Polinesia aspectos culturales muy similares a los que más tarde he observado en Panamá o Madagascar.

Había gente que se quejaba de que sólo salían entrevistados ricos. No es cierto, lo que sucede es que tendemos a recordar aquello que más nos llama la atención, el cochazo o la súper mansión. Yo grabé a una mujer que vivía en una "invasión" (aquí lo conocemos como favela) en Salvador de Bahía. Lo que sí compartían todos lxs que aparecieron en el programa, salvo alguna excepción, era la felicidad de estar haciendo lo que querían hacer en el momento en el que quisieron (o necesitaron) hacerlo.

Cuando yo trabajé ahí la crisis todavía no era tan acuciante de modo que la mayor parte de ellxs se habían ido por amor, por aventura o por oportunidades de trabajo. Admiraba y admiro mucho el valor de dejar la tierra conocida para comenzar en otro sitio...



En un momento determinado de tu carrera, decides irte a Guinea ¿por qué? y ¿cómo fue esa experiencia?
Claro, tras varios años en Españoles en el Mundo yo también quería irme y empezar de nuevo en otro escenario. Podía decir que había visitado muchos lugares, sin embargo no los conocía. Conocer es otra cosa, requiere de un tiempo infinitamente mayor y de una experiencia propia y no mediatizada a través de las vivencias de otrxs.

Este planteamiento me hacía querer dejar España por una temporada y había varios países candidatos, sitios que me habían encantado y a los que deseaba regresar. No obstante, por una cuestión de sangre y de raíz debía ir a Guinea Ecuatorial.

Para mí era necesario poner imágenes e historias propias para sumarlas a las que ya me había contado mi padre y que, por otro lado, ya eran demasiado antiguas (lleva 52 años viviendo en España). Quería y necesitaba conocer mi otra mitad. En España es común que te recuerden que no eres de aquí, por eso para mí era vital conocer el "allá´ para completarme y saber quién soy.

La experiencia ha sido dispar. Ha habido momentos muy buenos y otros no tanto. Me quedo con Boturu, Laida, Chele, Agur, Reyes, Sesé, Bertita, Agustín, Sonri, Sandra, Micky, German, Iván, Dilan, Bitopé y un largo etcétera... amigos, familiares, compañeros, personas. También con algunos de los trabajos que hice y que, me gustaría creer que pudieron servir a aquellos que los vieron, como un reportaje sobre Embarazo Precoz, otro sobre VIH, el de la despigmentación de la piel o un programa que hacía de libros de escritores africanos...

¿Y las críticas desde la Diáspora, cómo se sobrellevan?
Sobrellevándose. ;)

Desde Afroféminas tratamos de promocionar y poner en valor a las mujeres negras, en lugar de hacer lo contrario, creo que esto, en lugar de dividir, suma y resulta mucho más útil para todxs.

Sin embargo has vuelto...
Si te refieres a Europa, sí, a Guinea llevo más de dos años sin ir. Primero fui a Londres, estuve estudiando ahí, después me llamaron de España para que dirigiera una serie de documentales sobre proyectos humanitarios en diferentes partes del mundo (Haití, Camboya, Mozambique...) y teniendo en cuenta que a mí, más que el reporterismo, me gusta estar detrás de cámara, guionizar y dirigir documentales, no pude decir que no. Londres me encantó, eso sí.

Ahora estoy en un programa muy chulo de TVE1 y... más adelante, quién sabe. Me encantaría pasar una temporada de mi vida en Lisboa. Soy curiosa por naturaleza, me gusta conocer sitios nuevos y me apasiona cambiar de escenario.

Lisboa, la ciudad más africana de Europa... ¿Qué es la "identidad"?
No lo sé. Estoy en búsqueda permanente de la mía y si yo cambio, ella también, si yo vivo, ella aprende, si yo viajo, ella se redefine, si yo escucho, leo y veo ella se desborda... En esas estamos. Dímelo tú, que has sido mi profesor.


© WanafriKa

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