Guinea Ecuatorial: Por las huellas de un pasado turbio

Por: Dr. Samuel Mbá Mombé
Médico

Seguir las huellas de nuestro reciente pasado histórico es una responsabilidad que nos asiste a todos a fin de esclarecer su lado oscuro. El esclarecimiento de los acontecimientos acaecidos en nuestro país en el reciente pasado y presente propiciaría una reconciliación nacional sin maquillajes así como la armonización de nuestra convivencia. Para que esto sea posible, los principales actores deben pronunciarse sin ambages sobre su papel en las diferentes etapas y si fuera necesario, pedir perdón a las víctimas así como a sus familiares.

El silencio y la manipulación no harán que perpetuar el escepticismo actual y el afán de venganza persistirá en las mentes de los que han sido víctimas de atropellos y de vejaciones de todo tipo. Ya lo decía en el primer artículo sobre el tema, que saber pedir perdón es también un acto de valentía. El ex-presidente de Benin el General Mattheu Kerekou lo hizo durante la Conferencia Nacional de su país y a parte de que hoy en día vive tranquilamente en Benin, Kerekou volvió a ser reconducido a la magistratura de la Nación creo en dos ocasiones en unas elecciones democráticas.

Este es un ejemplo a seguir para que se pueda considerar serias y convincentes las aspiraciones de ciertos individuos conocidos por su pasado dudoso. No sería justo comportarnos como si nada hubiera pasado porque nos veríamos condenados a ser víctimas eternas de nuestra propia ingenuidad. Soy de la opinión de que la celebración de una Conferencia Nacional Soberana podría sin lugar a dudas reconciliar a los guineanos ya que permitiría a todos pronunciarse sobre el futuro de nuestro país. La Conferencia Nacional Soberana es la única opción que queda para poder tratar con total seriedad y transparencia el futuro de Guinea Ecuatorial.

Dos documentos de extraordinaria importancia nos permiten situar sobre la pista de algunos hechos acaecidos en Guinea Ecuatorial en la época de Macías jamás delucidos hasta la fecha. El primero de ellos cuyo autor es Agustín Nze Nfumu que en nombre de la Oficina Nacional del PDGE acusa a Bonifacio Nguema Esono Nchama, ex-vicepresidente de Guinea Ecuatorial de la muerte o asesinato de los señores Buenaventura Ochaga Ngomo Abeso, ex-ministro de Educación, Ciencia y Cultura Nacional y Secretario General Permanente del PUNT, Jesús Alfonso Oyono Alogo, ex-ministro, Rvdos. José Esono, Pablo Guillermo Nseng, Manuel Nzi Mbá, ex-ministro, Rafael Mambo, Job Obiang Mbá.

Reproduzco algunos retazos de ese documento de fecha 10 de febrero de 2003, con el título: “YA QUE TENEMOS QUE HABLAR”. Cito:” Sin que esté en el ánimo de esta Oficina Nacional, el establecimiento de una polémica inútil, pues sigue manteniendo que este espacio no es el adecuado, y ante el hecho de que varios personajes de la vida política de Guinea Ecuatorial, antes actores de desmanes y desaciertos en la gestión del País, hoy, rebautizados “demócratas” en un intento de imitar al avestruz, pretenden esconderse, con falsos ataques a personas e instituciones del régimen actual de Guinea Ecuatorial, de la escabrosa realidad de su pasado, y puesto que nos invitan a hablar, hablamos!

Eran las 4’00 horas de la tarde de un día de noviembre de 1976, cuando me encontraba dormitando en mi celda de la cárcel de Black Beach, (a donde había ido a parar por orden del entonces Vice-Presidente de la República, Bonifacio Nguema Esono, en su lucha por el poder con Daniel Mba Oyono y en la que Nguema Esono, al no poder nada contra el “Superman”, decidió ensañarse con el grupo de jóvenes que trabajaban con él en INFORTUR), escuché, procedente del patio de la cárcel, gritos, golpes, insultos y un trotar irregular de pisadas: Buenaventura Ocha’a Ngomo, Secretario General permanente del PUNT, gritaba que él no había intentado nada contra “Papa Masie”, que no entendía lo que pasaba, que era un error lo que hacían con él. La turba de milicianos que le acompañaba no le hizo el menor caso y continuó maltratándole hasta que, abriendo primero la puerta de la nave donde se encontraban nuestras celdas, y segundo, la de una de ellas, fue introducido como un animal. Jesús Alfonso Oyono Alogo, Secretario de Estado, fue traído de la misma manera media hora después. Ajenos al triste destino que se les había reservado, Ocha’a Ngomo le comentaba a Jesús-Alfonso que “esto es una arbitrariedad de Bonifacio Nguema Esosno, estoy seguro que cuando Papa Mesie se entere, nos mandará sacar y Nguema Esono se va a enterar”. Pero Macías se enteró del caso cuando, desde la misma noche en que los trajeron, y tras varias sesiones de tortura y paliza indiscriminada, Ocha’a y Oyono, habían rendido su alma al Señor. Después, por radio Bata, y por un comunicado elaborado por orden de Nguema Esono, el Pueblo de Guinea Ecuatorial se enteró de que Buenaventura Ocha’a Ngomo y Jesús Alfonso Oyono Alogo, dos traidores que habían planeado un golpe de Estado contra el Presidente Vitalicio Constitucional, y que se encontraban recluidos en la cárcel de Black Beach, arrepentidos de su culpa y avergonzados, se habían suicidado en sus celdas. Macías, cogido por el hecho consumado, tuvo que tragarse la pérdida de dos de sus fieles colaboradores.

En la misma trama, unas semanas después, eran principios de diciembre, perecían por la paliza recibida en un baile macabro organizado en el patio de la cárcel por el jefe de la misma, Sargento Ondo Ela, los Señores José Esono, Sacerdote, Pablo-Guillermo Nseng, Manuel Nzi Mba, Rafael Mambo, Job Obiang Mba y quedaban mal heridos Norberto Nsue Micha y Miguel Eyegue Ntutumu. En boca de los mismos solo había un nombre: Bonifacio Nguema Esono. Concretamente dijo Manuel Nzi Mba, ¿por qué nos quiere eliminar Nguema Esono?; si quiere heredar el poder de Macías, nosotros no somos sus oponentes, él mismo sabe quién lo es, pero no puede nada contra él y tenemos que pagarlo nosotros”. La confirmación de la participación, si no la dirección del Vice-Presidente en toda esta tragedia la tuvimos la noche en que sacaron a “bailar” a la gente arriba indicada: Uno de los verdugos participantes en la paliza le sugirió al Sargento Ondo Ela que “saquen a bailar también a los intelectuales de INFORTUR”, éste se negó diciendo que “no había recibido instrucciones del Vice-Presidente sobre estos chicos”. Curiosamente, fue el propio Nguema Esono, Vice-Presidente de la República, quien, meses después, tras la tortura física y psicológica intensa a la que nos había sometido, y mientras nos encontrábamos haciendo trabajos forzados en la construcción del Campamento de la Milicia de Ela Nguema, mandó a su casa a todo el grupo; así, sin trámite alguno. Y podemos seguir contando, pues en Guinea Ecuatorial lo que sobra son testigos y víctimas que tienen mucho, muchísimo que maldecir a cierta gente. No estamos en contra de la “reconversión” a la democracia y al respeto de los Derechos de los demás por parte de esos individuos, pero nos oponemos a que quieran presentarse, aprovechando la ignorancia de la Comunidad Internacional como personas honorables...”

El segundo documento es la réplica de Bonifacio Nguema Esono Nchama de fecha 02 de febrero de 2003, cito: “...La sociedad guineana, a la que creemos poder engañar con estas publicaciones carentes de fundamento y de base a todas luces, poniendo en los altares como “santísimo”, al casi principal autor de los crímenes que el país ha conocido y sigue conociendo a lo largo de 35 años de su historia como nación independiente. Las acusaciones del señor Nzé Nfumu contra mi persona de los crímenes en la época del ex Presidente Macías, en la que ostentaba los cargos de Ministro de Asuntos Exteriores y Vice-Presidente de la República, carecen de fundamento y son contradictorios al discurso del “santísimo” Teodoro Obiang Nguema pronunciado el día 10 de octubre de 1979, con motivo de su toma de posesión como Presidente de la República, tras los acontecimientos del 3 de agosto. Por si tú y tu amo señor Obiang no os acordáis, dijo textualmente: “ es preciso resaltar aquí la activa participación del señor Nguema Esono Nchama, quien, como otros miembros que fueron del Gobierno de Macías, contribuyeron activamente en el movimiento para restablecer una Guinea próspera”. Fin de cita. Señor Nzé Nfumu, justamente, sus articulillos cada vez despiertan una curiosidad de la sociedad guineana en querer conocer ciertas cosas no claras hasta este momento. La acción del 3 de agosto de 1979 tenía por objetivo acabar con las irregularidades del régimen de Macías, en la que Bonifacio Nguema Esono Nchama, ayer felicitado y hoy condenado, no se sentó en el banquillo de los acusados, procesado y juzgado, como otros ex colaboradores de Macías,¿ cómo explica Teodoro Obiang que, teniendo él malos antecedentes de las atrocidades de Bonifacio, no sólo le felicita como acabamos de señalar, incluso le condecora con la GRAN CRUZ DE ORDEN DE LA INDEPENDENCIA, distinción reservada únicamente a los Jefes de Estado...?

Quisiera recordar a él y a su defendido que bastante tiempo tienen para informar y aclarar a la sociedad guineana, que despierta la curiosidad de todos los mayores de 40 años, que en el juicio contra Macías y sus cinco colaboradores, entre ellos, el más aliado colaborador Teodoro Obiang, Salvador Ondó Elá, quien preguntado ante el tribunal sobre los asesinatos de los reclusos en la cárcel de Black Beach de Malabo, dijo:”cumplía instrucciones de mi jefe inmediato”, cuyo nombre quedó en anonimato al público que abarrotaba el cine Marfil; y como compensación de no haber revelado el nombre de su jefe, que la audiencia esperaba ansiosamente conocer, fue el único que no fue ejecutado, por instrucciones verbales del dictador, a pesar de la pena de muerte que el tribunal dictó contra él junto a otros cuatro, entre ellos, el Presidente Macías Nguema. Y a escasos cinco meses, el dictador le nombró Delegado Gubernativo del distrito de Mongomo...No sería nada malo recordarle al abogado del diablo y a su defendido que hay un refrán que dice: donde hay documentos, las palabras sobran...” fin de la cita.

Como verán, estos dos documentos nos aportan una valiosa información que merece la pena un debate a fin de esclarecer como se ha dicho el lado oscuro de nuestra triste historia. Ya que se ha comenzado hablar sobre lo que pasó en la época de Macías, es necesario que los protagonistas sigan informando a la sociedad guineana sobre los detalles de esos acontecimientos y si como dice Bonifacio Nguema Esono Nchama que hay documentos, ¿porqué no presentarlos aquí y ahora? Lo que quiere conocer el Pueblo es la verdad y se le hará un gran favor si el tema se debate sin reservas. El balón está ahora en el campo de los principales actores de la historia. En ocasión el abogado defensor de Macías, Eloy Elo Nve Mbengono, en una entrevista en REE en su programa para Guinea Ecuatorial en diciembre de 1995, dijo que tenía el “testamento político” que su defendido le había confiado. Aprovecho esta oportunidad para invitar a Eloy Elo Nve Mbengono que lo haga público. Macías ya está muerto y no veo razón alguna para no publicar su testamento (si es que existe como afirmaba). Creo que un documento de esa envergadura se debe considerar como un patrimonio nacional siempre que su autor fue nada más y nada menos que el Jefe de Estado de la República de Guinea Ecuatorial.

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