Declaración del 2º Congreso África-Occidente celebrado en 2010 en la Universidad de Huelva

Maria Teresa Fernández de la Vega y algunos de los Congresistas y Asistentes al Congreso

El próximo miércoles 25 de Mayo coincidiendo con el día Internacional de África, y en el marco Internacional de los Afrodescendientes, tendrá lugar la Presentación del Libro de Actas del II Congreso Internacional África Occidente en la Facultad de la Merced de la Universidad de Huelva (España). Como ya informamos http://www.wanafrika.org/2010/10/el-centro-panafricano-en-el-2-congreso.html El Centro de Estudios Panafricanos en la persona de Antumi-Toasijé partició activamente en el Congreso http://vimeo.com/16873180 y en la Redacción de la Conclusiones:

Información de contacto para asistir al acto de presentación de las conclusiones del Congreso: 

Isabel Asensio Victorino: 
congresoafricaoccidente@fecons.org
Secretaría Técnica del II Congreso Internacional África Occidente


Adjuntamos la declaración final:

II DECLARACION DE LA LUZ (2010)
SOBRE LA CORRESPONSABILIDAD EN EL DESARROLLO
EN LAS NUEVAS RELACIONES ÁFRICA OCCIDENTE

Adoptada con motivo del II Congreso Internacional África Occidente, “Corresponsabilidad en el Desarrollo” celebrado en la Universidad de Huelva, del 14 al 16 de octubre 2010, organizado por la Fundación Europea para la Cooperación Norte Sur (FECONS), la Excma. Diputación Provincial de Huelva, Universidad de Huelva, Junta de Andalucía, Casa África, Fundación Tres Culturas y Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI).

En el actual contexto de movilidad creciente de las migraciones internas y externas del continente africano, de pluralidad cultural, diversidad, enfrentamientos de civilizaciones, dificultades de la paz y de la Justicia, y de progresiva y mayor mundialización mercantilista:

Reafirmamos la necesidad de nuevas relaciones de diálogo y entendimiento, y la mutua corresponsabilidad en el desarrollo y en la defensa y garantía de los derechos y valores humanos, con el fin de promover y favorecer el Bien Común y los intereses de los pueblos de ambas zonas del mundo, así como los intereses generales de la comunidad internacional.

Entendemos que los continentes africano, europeo y americano, están profundamente unidos por lazos históricos, étnicos, sociales, económicos, culturales y políticos que, entre otros factores, tienen que ver con la presencia y aporte especial de las personas de ascendencia africana y sus comunidades en las Américas y en Europa, por lo que resulta de vital importancia reconocer y preservar tal herencia, para dar impulso al progreso de la humanidad en su conjunto.

Reconocemos que, en el 50 aniversario de aquel sueño de la Unión Africana, firmado por más de 17 naciones independientes, tal ideal no se ha materializado en la realidad histórica, todavía impregnada de neocolonialismo, de negatividad y de corrupción sistemática (externa e interna) que consagra la desigualdad estructural Norte Sur y entre personas en el seno de las propias comunidades, dificultando incluso el cumplimiento de unos mínimos, denominados Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), los cuales pese a los avances logrados, parecen estar cada día más lejos de alcanzarse.

Consideramos que, analizada la realidad histórica del momento, donde la discriminación estructural ejercida sobre los hombres y mujeres de etnias negras dentro y fuera del continente africano, los deja por fuera del circuito de bienestar y desarrollo, no podemos sino asumir la corresponsabilidad de desarrollar procesos de justicia y de defensa progresiva de los derechos humanos, sin distinción de etnias, sexo, religión o ideología, por medio de Estados de Derecho que garanticen el Desarrollo Humano Sostenible, postulando incluso la Refundación de Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, el marco estructural en los intercambios económicos y las reglas del Comercio Internacional que sólo benefician a los más poderosos.

Debemos, tomar medidas para revertir la historia etnocolonizadora, desde la realidad de los pueblos desposeídos, en beneficio de toda la Comunidad Humana del Planeta y de las generaciones venideras, cuya juventud universitaria ha participado esperanzada en este Congreso. Apoyando el despertar cívico de la sociedad africana y de sus mujeres, en distintos estamentos, científicos, sociales, académicos, culturales, periodísticos y políticos, siempre emergentes, desde la garantía de sus derechos individuales y colectivos.

Recordamos, que en diciembre de 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas – ONU-, aprobó la resolución A/RES/64/169, la cual proclama el Año 2011 como “Año Internacional de los Afrodescendientes”, refiriéndose específicamente a los pueblos de ascendencia africana de las Américas.

En consecuencia,

DECLARAMOS

La urgente necesidad de una actuación responsable de los organismos internacionales y de los gobiernos, en el desarrollo de los pueblos africanos y los afrodescendientes en el mundo conforme a los siguientes criterios operativos:

1) Potenciando, fomentando y concretando en la práctica la lucha por la dignidad como razón vital del desarrollo humano, la democracia y la Justicia, en la conjunción de libertad e igualdad en los distintos ámbitos de la vida cultural, religiosa, social, económica y política, lo que implica el reconocimiento, defensa y garantía de los derechos humanos, y del ser humano como valor necesario, portador de la semilla del progreso. Para lo cual se hace necesario identificar cuantitativa y cualitativamente las poblaciones afrodescendientes presentes en los diversos países americanos y europeos, para abordar desde el conocimiento su salida de la discriminación, la pobreza y el subdesarrollo.

2) Humanizando, conforme a derecho y dignidad humana, las políticas migratorias, la gestión de la diversidad y las relaciones interpersonales e interculturales o interreligiosas e ideológicas, favoreciendo el diálogo entre las Civilizaciones, objeto de este Congreso: la Occidental, la Islámica y la Negro Africana o Afro Americana, en su caso, máxime teniendo en cuenta los antecedentes y las raíces históricas de los que somos deudores.

3) Impulsando y llevando a cabo, efectivamente y de común acuerdo con las instituciones y organizaciones africanas, según las prioridades objetivas y demandadas, los Objetivos de Desarrollo del Milenio en los sectores de desarrollo agropecuario y acceso al agua, salud, educación, igualdad, medioambiente, y establecimiento de redes efectivas y correlativas de cooperación, lo que implica inversiones en infraestructuras, dotaciones, capacitación laboral, escolarización y formación profesional y universitaria de mujeres y hombres en igualdad de condiciones.

4) Estableciendo nuevos parámetros internacionales en la redistribución de la riqueza y el intercambio comercial; donde quien posee y trabaja la riqueza natural y quien la transforme, tengan el mismo grado de participación en el beneficio económico en virtud del producto final. Eliminando así, la maldición de Las tierras ricas, pueblos pobres. Apostando por un futuro esperanzador para los afrodescendientes y para África sin neocolonialismo ni nuevas esclavitudes ni alienaciones; futuro de respeto a la riqueza de sus bienes y sus fuentes de energía, de exigencia de redistribución de las rentas, de solidaridad internacional, de creatividad y de cooperación leal y participación activa de la sociedad civil, por medio de la articulación de redes territoriales, y por medio de los agentes sociales y culturales, entidades públicas y privadas.

5) Avalando la presencia activa y en igualdad de condiciones de la Unión Africana en los espacios, organizaciones y foros internacionales como garante de representación en la construcción y puesta en marcha de las políticas internacionales orientadas a garantizar los derechos civiles, sociales, políticos, económicos y culturales de los pueblos del mundo.

6) Consolidando la gobernabilidad e impulsando el Buen Gobierno y el Estado de Derecho en el continente africano en torno a la aspiración humana de lo justo, estableciendo mecanismos regionales e internacionales de estímulo al buen hacer y de castigo o condena a los Dirigentes o Administradores, trasgresores del buen quehacer público. Solicitando de Naciones Unidas una revisión a fondo de la Carta de los Derechos Humanos, con el fin de reformular las prioridades de dichos derechos, partiendo de la realidad de los pueblos desposeídos, para establecer nuevos objetivos de actuación práctica, garantizando sus cumplimientos en todas y cada una de las Civilizaciones y Estados del Planeta Tierra.

7) Solicitando a la Unión Africana y Unión Europea aprobar las resoluciones correspondientes de “Reconocimiento del Año Internacional de los Afrodescendientes”, siguiendo el ejemplo de la Organización de los Estados Americanos – OEA- y adoptando los programas y planes de acción respectivos. Adhiriéndose formalmente a la celebración declarada por Naciones Unidas, del año 2011 como “año internacional dedicado a las poblaciones afro descendientes”. Apoyando la convocatoria y realización de la “Cumbre Mundial de los Pueblos Afrodescendientes; Desarrollo Sostenible con Identidad”, a realizarse en la Ceiba – Honduras durante el mismo año.

Lo que lleva a postular que aunque el próximo congreso se celebre ya en África, el siguiente se planifique para poderse realizar en Latinoamérica, dando así el sentido triangular y transcontinental de la africanidad presente en el mundo.

En Huelva, a 2 de noviembre de 2010

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