Tweet revela que el Reino Unido compensó a esclavistas hasta 2015

El 9 de febrero se dio a conocer una información que, aunque a priori pretendía enorgullecer a más de uno, terminó por enfurecer a muchos. Y con razón. Y es que el perfil de Twitter del ministerio de economía británico (lo que en Inglaterra de conoce como 'Her Majesty's Treasury'. En castellano, 'El Tesoro de su Majestad') decidió publicar la siguiente 'anécdota': "Millones de ustedes ayudaron a terminar con la trata esclavista a través de sus impuestos". Un titular llamativo, desde luego, que sorprende no solo por la desfachatez de su tono de '¡bien hecho!', sino porque, al desarrollarse la 'noticia' se descubre que el hecho no tuvo nada de bueno, sino que fue, tal como lo calificó Sir Hilary Beckles, rector de la Universidad de las Indias Occidentales (Jamaica), "el mayor acto de inmoralidad política".

Imagen: Captura de pantalla del tweet publicado el 9 de febrero de 2018 por la cuenta del ministerio de economía británico
Y es que el Tweet iba acompañado de una ilustración que representa una escena de comercio esclavista (que se abolió en Gran Bretaña en 1807), mientras que añadía información al respecto de la ley por la que se prohibió la esclavitud en el país, aprobada en 1833. Pero la imprecisión entre términos, leyes e ilustraciones no fue lo que enfadó a Twitter y a parte de la prensa inglesa e internacional, sino la información que se revelaba. Así pues, el tweet continuaba: "¿Lo sabías? En 1833, Gran Bretaña usó 20 millones de libras, el 40% de su presupuesto nacional de la época, para comprar la libertad de todos los esclavos del Imperio. La cantidad de dinero prestado para la 'Ley de Abolición de la Esclavitud' fue tan grande que no terminó de devolverse hasta 2015. Lo que significa que los ciudadanos británicos vivos ayudaron a pagar para poner fin a la trata de esclavos".

Un dato que escandaliza debido a la inmoralidad y falta de ética que supone. Y es que lo que no menciona el tweet es que ese dinero que se pidió prestado a los bancos se utilizó para pagar a todos los secuestradores (llamados "propietarios") de esos esclavos, invalidando el principio moral por el cual un ser humano no puede poseer a otro. Además, tampoco especifica que, después de pagar en efectivo a los antiguos secuestradores (los también llamados "amos") con el préstamo que los impuestos de los británicos han estado devolviendo hasta hace 3 años, la deuda no quedó saldada, tal como apuntaba después Sir Hilary Beckles en una conferencia al respecto.

El académico y Presidente de la Comisión de Desagravios de CARICOM (la Comunidad del Caribe) apuntó que la deuda total ascendía a 47 millones de libras de la época. Así que, el gobierno decidió pagar los 20 primeros e imponer el llamado 'apprenticeship system', en castellano 'sistema de aprendices', para terminar de solventarla. Un eufemismo que cubrió la ley por la cual las y los esclavizados deberían trabajar gratis los siguientes 6 años desde la aplicación de la ley, 45 horas semanales sin sueldo, a modo de pago del resto de los 27 millones restantes.

Es decir, que fueron los propios esclavizados quienes pagaron, durante 6 años más, su propia libertad. El resto, lo pagaron hasta 2015 los hijos, nietos y bisnietos de las y los ciudadanos británicos. 

El tweet fue borrado pocas horas después de su publicación debido a la cantidad de quejas y ataques que recibió, ya que nadie merecía un elogio por seguir pagando la libertad de miles de personas a la que por supuesto tenían perfecto derecho y que les fue arrebatada inmoralmente, de hecho es obvio que puesto que la esclavización es un delito de Lesa Humanidad quienes deberían haber sido compensados serían las víctimas de la esclavitud y sus descendientes.

"Esto es lo que sucede cuando las comunidades para quienes esta historia nunca puede ser reducida a una 'anécdota de viernes' permanecen infra-representadas dentro de nuestras instituciones nacionales", concluía el historiador, escritor y productor David Olusoga en un artículo sobre el tema en el medio inglés The Guardian.

Comentarios