En recuerdo de Óscar Biahakue, por Laura Victoria

Un día de tantos, llego a mi despacho y me encuentro en la entrada con un joven negro de impecable aspecto que me estaba esperando con una carpeta de dibujos en su mano. No pude evitar hacer un repaso de la cabeza a los pies a su  imagen que se me antojó la de un "dandy" sacado de un film de los años treinta. Esa fue la primera vez que vi a Óscar Biahakue. Le hice pasar, naturalmente, pues en él, se hizo cierto el refrán que reza que "La primera impresión es la que queda".


Efectivamente, esa primera impresión se quedó grabada en mi retina e hizo que le prestará la atención debida y fue también la que me espoleó a querer ayudarle en su justa aspiración de convertirse en un gran diseñador de modas. Me enseñó sus bocetos, así como también un esbozo del logotipo que pensaba usar como distintivo de su marca. Le hice algunas sugerencias que escuchó con atención y de las que tomó buena nota.

Días más tarde, me trajo nuevamente su carpeta de ideas con mis sugerencias incluidas. Le di el visto bueno definitivo y nos despedimos, prometiendo él que se emplearía a fondo en la elaboración de una colección que tenía intención de presentar en la próxima edición, por entonces muy cercana, de la pasarela de Nuevos Diseñadores. Sin embargo, este anhelo, se quedó aparcado en el camino, porque según vino a decirme poco antes de evento, debía marchar a Guinea, debido a la repentina enfermedad de su padre que requería su presencia inmediata en el país de sus ancestros. 

De allá, me vinieron ecos de su aventura televisiva en un programa que con bastante aceptación, había conseguido poner en marcha. Hasta que, hace unos días, me despierto con la inesperada noticia del crecimiento de sus alas. Alas que le obligaron a emprender la marcha del viaje sin retorno; hecho que ha causado una gran conmoción entre la comunidad Afro en España. 

Estoy tranquila Óscar, porque estoy convencida que, ése impecable aspecto que estimuló mis sentidos, te abrirá las puertas del lugar donde los sueños no se frustran sino que tienen toda la eternidad para reposar. Te deseo pues, joven de nobles aspiraciones que tengas un viaje placentero y lleno de luz que te lleve al reencuentro con tus antepasados, que les lleves mis saludos, porque estoy segura que cuando me llegue el turno sabré encontrarte con esa presencia perfecta en medio del gentío y entonces... quizás... sólo quizás, lo que aquí no pudo ser, sirva de inspiración a quienes como tú, supieron dar a cada tiempo su lugar.

Laura Victoria Valencia
Presidenta de la Asociación de Nuevos y Jóvenes Diseñadores Españoles.

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