En lo que pienso y creo


Por: Bokung Ondo Akum
Foro: Ecuatoguineanos a Debate

Mi abuelo, quien vivió la colonización de la Guinea Española, la Autonomía del mismo territorio, murió sin ser un hombre libre, a los pocos años de que su tierra alcanzara la ansiada independencia, el 12 de octubre de 1968. En la colonia fue esclavo; en la autonomía, sin los privilegios de un emancipado pleno, fue semi-esclavo; en la Guinea Ecuatorial Independiente, un represaliado, un oprimido por gacela a órdenes de D. Francisco Macías porque optara mi abuelo por el bando de Bonifacio Ondo Edu. En resumen, mi abuelo murió sin ser un hombre libre. El hijo de mi abuelo, es decir, mi padre, nació esclavo. Los cuatro años en los que duró la autonomía los pasó con la inocencia de un joven en período de formación; pero, aún así, era medio esclavo porque su padre lo era. Todo el período que llevamos de la independencia lo ha vivido obedeciendo sin rechistar, sin cuestionar; siempre viviendo bajo amenazas. Que si eso no se puede decir, que si lo otro no se puede preguntar, etc. Resumiendo, mi padre no es un hombre libre; me martiriza admitir que al paso que vamos y con su edad, morirá sin ser un hombre libre, sin poder decir libremente lo que realmente piensa, sin poder hacer lo que le plazca sin perjudicar nadie. Yo, Bokung Ondo Akum, hijo de mi padre y nieto de mi abuelo nací oprimido, crecí oprimido. Hasta terminado mis estudios secundarios seguía siendo un hombre bajo la opresión dictatorial. Por un azar de la vida y por mi propio esfuerzo logré darle esquinazo a la opresión.

Estoy educando a mi hija en la libertad y estoy dispuesto a dar mi vida, si fuera preciso, para impedir que bajo ninguna circunstancia, mientras yo viva, esta niña que ha nacido en la libertad, mi niña, pierda la condición de un ser libre. De ninguna manera, mientras pueda impedirlo, permitiré que nada ni nadie se adueñe de la mente de mi hija. No quiero que disfrute de la libertad a medias o en parte como yo; necesito ardientemente que mi hija supere mis cotas de libertad y que la suya perdure el tiempo que dure su existencia en este mundo.

Me da mucha pena en el alma el saber que existen personas que aun habiendo conocido la diferencia entre el ser libre y el vivir oprimido, sigan están encantados de la vida porque haya miles y miles de gentes sometidas a las brutalidades e injusticia de las opresiones. Independiente de los intereses individuales que , por cierto, todos tenemos, el solo hecho de contemplar la posibilidad de que otro ser humano reciba del prójimo un trato inhumano, me la tomo de una falta de empatía inabarcable y de una crueldad infinitamente alejada del concepto de ser humano.
Siguiente
« Anterior
Anterior
Siguiente »
0 Comentarios

Nota importante: las opiniones expresadas en los artículos de Africanidad.com no son necesariamente las de su redacción o las de Centro Panafricano. Los comentarios están moderados y pueden tardar varios días en publicarse, sólo se publicarán si el lenguaje es respetuoso.